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1.
¿Qué es la asistencia social?
Respuesta a
situaciones de vulnerabilidad y carencia de las personas y los grupos
sociales que requieren cuidados, protección y asistencia: infancia,
vejez, enfermedad, minusvalía, desplazad@s y refugiad@s, precariedad,
exclusión. Dos clases de vulnerabilidad: la natural y la socialmente
producida.
2. Modos
históricos de la asistencia social.
2.1 Reciprocidad
Relación directa entre personas. Intercambio de no equivalentes.
Papel secundario del estado y del mercado. Bienestar colectivo y
ser humano social como principios subyacentes. Tod@s dan, luego
tod@s reciben. Ética del cuidado distorsionada por la desigualdad
de género. Hombres y mujeres.
2.2 Intercambio
rentable. Capitalismo regulador. Relación personal mediada por el
dinero. Intercambio de equivalentes. Estado garante de los contratos.
La mano invisible: simetría entre el egoísmo (vicios privados) y
la sociabilidad ordenada (virtudes públicas). Lo público y lo privado.
Hombres y mujeres. Liberalismo y neoliberalismo.
2.3.- Redistribución.
Capitalismo regulado. El Estado interviene políticamente en el ciclo
económico para garantizar protección a l@s ciudadan@s frente a los
daños producidos por el mercado. No se pone en cuestión el intercambio
desigual a escala internacional ni el orden de relaciones sociales
determinado por la economía , sino la necesidad de perfeccionar
dicho orden. Ética de la justicia. El escenario económico, geopolítico
y cultural del capitalismo con rostro humano.
3. La producción
social de precariedad y exclusión en el capitalismo global.
3.1 ¿Qué es
precariedad y exclusión?: Anexo A.
3.2. Precariedad(es)
y exclusión(es) Empleo, consumo, ciudadanía (derechos), identidad
- pertenencia - autoestima, cultura, participación. Exclusión de
qué e inclusión en qué.
3.3 La globalización
económica La globalización económica como mercantilización del trabajo,
la actividad, la educación, la cultura, el deseo, la alimentación,
la protección a la vejez, la salud y la política. La producción
de objetos para las personas y de personas para los objetos como
círculo vicioso. Interés privado, individuo, competitividad, libertad
individual. Economía de mercado - sociedad de mercado - individuo
de mercado.
3.4 La utilidad
económica y política de la precariedad y la exclusión. Oferta y
demanda de trabajo. Creación social del estado de necesidad. LA
VERDAD DEL SEÑOR ES SU SIERVO.
3.5.- Naturalización
de la precariedad y la exclusión. Lo negativo y lo irreformable.
La precariedad y la exclusión como carencia. La democracia como
la libertad de tod@s para perseguir su propio interés a través del
mercado, independientemente de las consecuencias. La política reducida
a la creación de las condiciones para el despliegue de esta lógica.
4 Acción
directa contra la precariedad y la exclusión a favor de los cuidados.
4.1. Igualdad
entre hombres y mujeres en el trabajo laboral y el trabajo de cuidados.
4.2 Resistir
desde dentro del mercado (impedir que empeoren las condiciones de
explotación de la fuerza de trabajo) pero avanzar desde fuera del
mercado (impulso de actividades de producción, supervivencia y cooperación
no presididas - aunque condicionadas - por el beneficio económico.
Crítica teórica y práctica al trabajo asalariado incorporado al
ciclo del capital)
4.3 Cesar en
el consumo superfluo y en la indiferencia por los recursos naturales.
Poner la soberanía y la seguridad alimentaria en el puesto de mando.
Por la agroecología y el consumo responsable como modelo de desarrollo
rural sostenible y de diálogo entre el campo y la ciudad.
4.4 Construir
redes de apoyo mutuo para la alimentación, los cuidados, la acción
política y la producción artística y cultural desde lugares sociales.
Defender y exigir la protección estatal de los derechos sociales
no es fortalecer el estado, sino potenciar sus mecanismos de protección
y redistribución, a costa de debilitar sus mecanismos de precarización,
control y represión.
5 Por una
izquierda anticapitalista.
Considerar
la precariedad y la exclusión como fuerza negadora del orden excluyente.
La crítica al capitalismo global y la superación de la complicidad
de la izquierda capitalista, exigen construir los sujetos sociales
que, no solo desde dentro, sino también desde fuera del mercado
y del estado, pongan la fuerza necesaria para cambiar las reglas
del juego en las relaciones sociales. El Movimiento contra la Globalización,
la Europa del Capital y la Guerra puede ser un cauce para que la
proliferación de millones de subjetividades y acontecimientos rebeldes,
impidan la globalización de la desigualdad, la violencia y el desamparo.
Sin organizar la acumulación de fuerza y el apoyo mutuo de las innumerables
dinámicas de autodefensa, resistencia y antagonismo, esta proliferación
es impotente. El sindicalismo anticapitalista necesita, para ser
sindicalismo, defender al trabajo asalariado en sus condiciones
concretas y para ser anticapitalista, criticar teórica y prácticamente
dicha forma de trabajo. Pero también necesita, como componente de
un amplio movimiento social anticapitalista, criticar la subordinación
de las mujeres a los hombres y las formas de alimentación y consumo.
Es necesario defender el salario, aunque dicho salario sea el operador
de la subordinación del trabajo al capital y de las mujeres a los
hombres. También lo es exigir al Estado que sea garante de los derechos
sociales, aunque el Estado sea el garante de la desigualdad. Pero
limitarse sólo a eso es jugar dentro del mercado y del Estado. De
ahí solo sale más mercado y mas Estado. No habrá izquierda anticapitalista
sin sindicalismo anticapitalista. Sin organizar a las masas de trabajador@s,
precari@s, consumidor@s, mujeres y excluid@s, nos moveremos entre
el mercado, el Estado y los intelectuales postmaterialistas que
nos predican una lírica espontaneista de "éxodos" sin conocer las
génesis.
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