Millones de flores de olivo se abren para ser transformadas en pequeñas aceitunas. La flor de jara en las lindes remata la sensación agradable de sentirse uno en un jardín.
Las tomateras nos ofrecen sus primeras y tempranas flores amarillas. El trino de los pájaros resuena por el curso del arroyo.
Una tormenta retumba en el valle, el viento viene del sur oeste cargado de aguaceros y truenos. En estos momentos se teme por la cosecha sembrada, se teme al granizo, al fuerte aguacero que tira la flor del olivo y disminuye la cosecha. Pero aun así se respira hondo y penetra el olor a tierra mojada y te sientes limpio como el agua de la lluvia.
El gallo canta en la madrugada de luna, su canto ...









