Los transgénicos son producto de una ingeniería genética industrial cuyo rasgo principal es romper las barreras entre especies. Los genes modificados en laboratorio contaminan cultivos no transgénicos, especies silvestres cercanas y avanzan en la erosión de la biodiversidad genética propia de la agricultura química convencional. En sus casi 20 años de expansión mundial, los cultivos transgénicos no han cumplido ninguna de sus promesas: alimentar a la población hambrienta y resolver los problemas de agotamiento del modelo de agricultura y ganadería industrial puesto en marcha por EEUU antes de la II Guerra Mundial y generalizado a todo el mundo a partir de los años 70 en la mal llamada “Revolución Verde”.
El desarrollo de los transgénicos (la primera normativa europea es de 1990) y las patentes sobre ...









