
La Flexibilidad interna es la que afecta a las condiciones concretas de trabajo mientras dura la relación laboral (jornada, horario, salario, turnos, incentivos, suspensión del contrato, etc.). La Flexibilidad externa tiene que ver con el inicio y el fin de la relación laboral, es decir, las condiciones de entrada y salida del mercado de trabajo. La Reforma Laboral aprobada por el Congreso el pasado 19 de septiembre de 2010, tras su paso por el Senado en agosto, ha ampliado notablemente las causas de flexibilidad externa que facilitan el despido, incluyendo un nuevo tipo (el llamado “despido preventivo”) y simplificando indemnización, procedimientos y garantías, hasta casi eliminar la tutela judicial del trabajador despedido.
El Estatuto de los Trabajadores ha sido reformado en puntos críticos debilitando la fuerza obligacional de convenios colectivos y ...











