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1.- LOS CONTENIDOS
DE LA EXPRESIÓN.
Para hablar
y escribir bien hay que pensar bien. Para pensar bien es necesario
pensar.
Antes de estudiar
algunas técnicas para elaborar mensajes y expresarlos por escrito
o de palabra debemos plantearnos el contenido de dichos mensajes.
No se trata de estudiar mucho para saber mas mentiras, y dominar
técnicas de comunicación para difundirlas con mas eficacia. El problema
principal de la expresión oral y escrita es un problema de contenidos
y secundariamente de forma.
El principal
sujeto de elaboración de contenidos somos nosotros mismos, con el
auxilio de nuestra razón. Pero no de una razón utilizada como un
instrumento para conseguir nuestros propios intereses individuales
a costa de los demás, sino para establecer fines colectivos.
Solo este ejercicio
realizado de manera habitual nos hará seres racionales, humanos.
Sujetos libres que fijan su propio rumbo. No piezas pasivas de un
mecanismo diseñado por los poderosos, individuos que confunden su
libertad con la ignorancia de los mecanismos de su esclavitud.
El saber no
se deriva de los hechos mondos y lirondos. El movimiento no se demuestra
andando, solo se muestra. El movimiento queda demostrado cuando
se conocen sus mecanismos internos de funcionamiento, sus causas
y sus finalidades.
Conocer es elaborar
un pensamiento que explique las cosas. Esto supone tener herramientas
para enjuiciar de forma autónoma la validez de nuestros saberes.
Los conocimientos no se consumen, se autogeneran. Esto exige entrenamiento.
Espacios y tiempo para pensar mas allá de trabajar y ver la televisión.
Pensar es estudiar, no solo los libros, sino también la realidad,
nuestra realidad.
Mucha información
con poca formación colapsa la razón. Cuando la razón es débil, el
diálogo es casi imposible. Entonces se sustituye por el interés.
Hoy la gente no se mueve por su razón, sinó por su ración.
Las cosas mas
simples son difíciles de entender porque sabemos demasiado. Somos
víctimas de una polución informativa que colapsa nuestra razón.
Para aprender a pensar hay que aprender a filtrar y olvidar conocimientos
irrelevantes y engañosos.
Por ejemplo,
nos parece normal que nuestra vida social esté organizada en torno
al trabajo asalariado, aunque el trabajo asalariado no sirva para
satisfacer necesidades sociales, sino para producir Capital. La
sociedad no es la suma de cooperaciones sino un hervidero de intereses
codiciosos que luchan entre sí. La irracionalidad es tal que las
personas, no complementan sus trabajos antes de realizarlos, sino
después, a través de un comercio competitivo y depredador.
Vivimos en un
mundo organizado por la Economía, en un mundo invertido en el que
el predicado ( el capital ) absorbe la potencia del sujeto ( las
personas ), convirtiéndose en el verdadero protagonista.
En estas condiciones,
la comunicación no se basa en el diálogo, sino en el despliegue
de un código de normas. Este sistema es un código militar en el
que quién recibe la consigna no tiene que analizarla, ni exigirle
legitimidad, sino simplemente seguirla, reproducirla.
Las personas
instaladas viven en un mundo asegurado por este código. Con un lenguaje
unívoco ( "los empresarios crean puestos de trabajo", "el crecimiento
económico traerá bienestar social", "la economía es la ciencia para
la administración de los bienes escasos", "no hay que perder el
tren de la modernización europea", etc.), todos saben a qué atenerse.
El orden está garantizado. En esta intersubjetividad descansa la
complicidad en la que se basa el poder.
El pensamiento
debe mostrar las contradicciones: ¿Cómo puede coexistir sin alarma
social la igualdad formal con la desigualdad de hecho?, ¿Qué libertad
es la que nos condena a seguir las leyes de la economía a pesar
de sus consecuencias ? ¿Qué democracia es la que asegura el beneficio
privado y mantiene en la inseguridad a la mayoría de la humanidad
y a seis de cada diez personas asalariadas en el Estado Español?.
2.- LAS FORMAS
DE EXPRESIÓN.
2.1 La elaboración
del mensaje.
Hay que tener
algo que decir y debe estar ordenado. Antes de que alguien lo entienda
debemos entenderlo nosotros mismos.
Es necesario
sentarse, con tranquilidad a ser posible, y hacer una lista con
los distintos aspectos de la cuestión que queremos expresar. No
olvidar ningún aspecto importante. Distinguir lo más importante
y lo menos importante.
Hacer un esquema
donde las ideas se agrupen en bloques según sus relaciones. " Buscar
las frases adecuadas para expresar los aspectos mas importantes
y las relaciones entre ellos.
El esquema debe
tener un comienzo introductorio del tema. Que exprese bien lo que
se va a tratar. El cuerpo del esquema debe tener un orden lógico
de exposición. Debe contener los datos, argumentos, pruebas, refutaciones
de argumentos contrarios y conclusiones.
Además, es conveniente
subrayar los aspectos mas importantes y aclararlos con ejemplos
concretos. No prometer que se va a demostrar tal o cual cosa, la
mejor demostración es una buena explicación, sin necesidad de autoanunciarse.
No presentar
las preguntas o las objeciones con mas claridad que las respuestas.
Citar opiniones
de fuentes respetadas por todos e ideas comprendidas por todos como
apoyo de los argumentos propios. Sin embargo, la fuerza principal
no debe provenir de estas fuentes externas, sino del propio razonamiento.
Incluso, hay ocasiones en las que hay que enfrentarse con opiniones
de autoridad falsas y con prejuicios compartidos por el auditorio.
No se debe acabar
de cualquier manera. Al preparar el esquema es necesario tener en
cuenta cuestiones como: lo mas importante, lo que constituye acuerdo,
lo que constituye desacuerdo, lo que mediante una investigación
y un debate mas profundo puede constituir acuerdo. Un conocimiento
de estos aspectos facilita encontrar fórmulas adecuadas para cerrar
el mensaje.
Leer algún texto
próximo al tema que nos ocupa y buscar datos relativos a dicho tema,
puede aportar mucha fuerza al mensaje.
Redactar algo
después de estas operaciones, será más fácil. El resultado será
mejor.
2.2 Expresión
oral.
Todas las observaciones
del punto anterior son válidas para la expresión oral, pero hablar
en público tiene algunas especificidades que conviene tener en cuenta.
Aspectos formales.
Respiración
correcta. Inspiraciones profundas con frecuencia.
Vocalización
clara y natural. Hablar despacio, con naturalidad. Si hay micrófono
se puede hablar mas bajo, lo que permite modular mejor con menos
esfuerzo.
Variar el tono
y la velocidad según el desarrollo del discurso para mantener mejor
la atención del auditorio. Acentuar ideas o palabras esenciales
Laconismo, precisión
y frases cortas en lugar de verborrea y frases largas y derivadas.
No comer ni
beber mucho antes de una intervención " Procurar no estar cansado
ni irritado.
No hacer movimientos
rápidos ni repetitivos.
No usar coletillas
( "a nivel de", "¿no?", "objetivamente", etc.) " Evitar palabras
no conocidas por el auditorio
No hablar por
hablar. No repetir lugares comunes. Aspectos materiales.
Hay que conocer
bien el esquema y tenerlo delante para no perderse o desarrollar
demasiado una parte a costa de los demás.
No se debe leer.
A ser posible, decir el mensaje.
Hay que tener
algo propio que decir. Entregar algo de uno mismo. Solo se comunica
bien lo que se tiene dentro, no las ideas prestadas. Las ideas ajenas
deben integrarse con las propias y crecer dentro de uno mismo en
un todo integrado. Aspectos prácticos.
Iniciar la intervención
con una buen introducción del tema. Un buen título que resuma el
conjunto es una gran ayuda. Se pueden utilizar preguntas , alusiones
a ideas ó necesidades del auditorio, alguna narración corta que
resuma lo esencial del mensaje.
Cerrar la intervención
con un buen resumen.
Investigar,
como parte del proceso de preparación de la intervención, las opiniones
de los distintos sectores que van a escuchar la intervención. El
debate.
No ponerse nerviosos
con las opiniones contrarias.
No pretender
saberlo todo y contestarlo todo. Una respuesta apresurada , superficial
o sectaria es una demostración de inseguridad y de falta de razones.
A veces lo mejor
es hacer preguntas al interlocutor para que desarrolle y justifique
sus ideas.
Dejar siempre
abierta la posibilidad de profundizar y modificar las ideas. No
mostrarse como propietario de la verdad. Alguien puede no tener
razón, pero tener razones. Lo mismo que nosotros.
El diálogo es
la institución principal de la democracia, un valor en sí mismo.
Tan importante como el contenido es la forma de elaborarlo.
3.- LAS PRÁCTICAS.
Aplicar estas
normas a situaciones y temas concretos.
Practicar la
expresión oral delante del magnetófono. Escucharse al día siguiente
y corregir. Volver a grabar con las correcciones.
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