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Amigos de la
Tierra ha lanzado una campaña, secundada después por Ecologistas
en Acción, para pedir a la Ministra de Medio ambiente que se posicione
en contra de las medidas de la Comisión Europea para forzar a Alemania,
Austria, Grecia y Luxemburgo, a levantar la prohibición sobre cultivos
y alimentos transgénicos. Se trata de enviar una carta a la Ministra
antes del viernes 26.
El Grupo Autogestionado
de Consumo (GAK) de CAES hemos decidido apoyar e impulsar dicha
campaña, pero añadiendo además la petición de que secunde la prohibición
en el Estado español.
Adjuntamos la
carta que hemos enviado por si anima a otros colectivos a hacerlo.
Excma.
Señora doña Cristina Narbona Ministra de Medio Ambiente Plaza de
San Juan de la Cruz s/n
28071
Madrid
Fax:
(+34) 91 597 67 09
Madrid, a 22
de noviembre de 2004
Objeto: Cláusulas
de salvaguardia para los organismos modificados genéticamente
Señora Ministra,
El próximo 29
de noviembre, los Estados Miembros de la Unión Europea se pronunciarán
sobre diversas Propuestas de la Comisión Europea para poner fin
a las prohibiciones nacionales que algunos países comunitarios mantienen
sobre cultivos y alimentos modificados genéticamente. Alemania,
Austria, Francia, Grecia y Luxemburgo, han dispuesto dichas prohibiciones
para proteger a sus ciudadanos y el medio ambiente de daños potenciales
que puedan causar estos productos. Hay un alto nivel de desacuerdo
entre científicos sobre la seguridad de los organismos modificados
genéticamente (OMG), que desgraciadamente no ha llevado a la UE
a mantener la moratoria sobre los OMG.
Los colectivos
que impulsamos actividades de agroeocología y consumo responsable
consideramos esencial que se respete el derecho de los pueblos y
sus gobiernos a prohibir estos cultivos y alimentos en base al principio
de precaución.
La Comisión
Europea está actuando para que, bajo la presión de la demanda que
Estados Unidos, Canadá y Argentina han depositado en la Organización
Mundial del Comercio, la Unión Europea rebaje, aún más, tras la
retirada de la moratoria y en contra de la opinión de los ciudadanos,
su política sobre OMG; para que los intereses comerciales de las
empresas de biotecnología tengan más fuerza en la UE que la protección
de la salud de las personas y del medio ambiente y las garantías
de hacer posible una seguridad alimentaria para las generaciones
futuras. Después de haber reanudado, con el levantamiento de la
moratoria, las autorizaciones de nuevos eventos transgénicos e inscrito
17 variedades de maíz modificado genéticamente en el Catálogo Europeo
de Variedades, la Comisión Europea pretende ahora declarar ilegales
las prohibiciones nacionales, impidiendo que los estados miembros
puedan ejercer su derecho a aplicar el principio de precaución más
allá del criterio mínimo común de la UE (aplicando el principio
de subsidiariedad).
Las implicaciones
de las Propuestas de la Comisión, como casi siempre, van mucho más
allá de la voluntad de algunos estados miembros de la Unión Europea.
Si la mayoría de los Estados Miembros deciden que las prohibiciones
deben levantarse, significará que los Estados de la Unión Europea
anteponen la OMC y sus propios intereses comerciales como bloque
económico mundial, a la salud, seguridad y protección de sus propios
ciudadanos, actuando en contra de la opinión mayoritaria de la población
europea. incluso actuarían declarando ilegal la legislación nacional
de aquellos estados miembros que han considerado primordial salvaguardar
a sus ciudadanos. Esta forma de tomar decisiones tiene un déficit
democrático, más grave aún con una opinión pública en contra.
A su vez dejaría
indefensos a los ciudadanos de países terceros, en particular de
los países empobrecidos, cuyos gobiernos tienen nula capacidad de
presión frente a los grandes bloques de intereses económicos, para
adoptar medidas de protección del medio ambiente y de la salud de
sus poblaciones que frenen la introducción de los OMG en su territorio
por imposibilidad para enfrentarse, de hecho, a una disputa en la
OMC, si el "gigante europeo" no tiene más remedio que plegarse.
esta situación redunda en el creciente deterioro de la seguridad
alimentaria de los pueblos, ya que, con los transgénicos, las grandes
multinacionales del sector refuerzan su control sobre los productores
agrarios, aliándose con la gran transformación y la gran distribución,
siendo los únicos que obtienen un beneficio de esta verticalización
y concentración de la alimentación a escala planetaria de la que
los OMG son una vuelta de tuerca más. Con estas presiones se convierte
en papel mojado el Protocolo de Bioseguridad de Naciones Unidas
que regula el comercio de los OMG y que reconoce el derecho a los
países de ampararse en el Principio de Precaución para imponer restricciones
al cultivo o comercio de OMG.
Los colectivos
que impulsamos la agroecología y el consumo responsable, frente
al hambre que afecta sobre todo, a los países empobrecidos y a la
comida basura que se extiende de norte a sur, con consecuencias
cada vez más importantes sobre la salud de la población; en otras
palabras, quienes nos oponemos a la inseguridad alimentaria promovida
por la agricultura y ganadería intensivas y el mercado mundial,
estamos preocupados por el libertinaje con que las multinacionales
biotecnológicas consiguen sus propósitos de obtener autorización
de los gobiernos para propagar los alimentos transgénicos, en contra
de la opinión de científicos independientes y de la propia población.
El gobierno
anterior se caracterizó por impulsar, en contra de la mayoría de
la población, incluido su propio electorado, al menos, una guerra
contra Iraq y el cultivo y consumo de alimentos modificados genéticamente.
esperamos que este gobierno no continúe "absteniéndose" en lo relativo
al principio de precaución y a la seguridad alimentaria de su población,
como hizo en la votación del consejo de ministros de medio ambiente
europeos que, en la primavera pasada, levantó la moratoria de liberación
de organismos modificados genéticamente.
Por eso le proponemos,
en calidad de Ministra de Medio Ambiente, desde el Grupo Autogestionado
de Consumo (GAK) de CAES le instamos a:
1.- Votar
en contra de estas Propuestas de la Comisión en la reunión del próximo
29 de noviembre y a garantizar que la Comisión Europea defienda
el interés de los ciudadanos europeos y el derecho de los países
a mantener políticas basadas en el principio de precaución ahora
y en el futuro.
2.- Secundar
a los países arriba mencionados, en la aplicación del principio
de precaución y del derecho a la seguridad y soberanía alimentarias,
prohibir los cultivos y alimentos modificados genéticamente, como
así queremos la mayoría de l@s ciudadan@s.
Estaremos atentos
a su respuesta,
GAK de CAES
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